Cómo calcular el precio de una impresión 3D sin vender a pérdidas.
El precio empieza por el coste real. Primero reúne todo lo que has gastado para producir la pieza y después elige un margen coherente con tu producto y tu mercado.
Respuesta rápida: Suma filamento, electricidad, mano de obra, mantenimiento, materiales extra y mermas. Solo entonces aplica tu estrategia de margen e incluye las comisiones o el envío que tu negocio decida asumir.
Divide el precio del kilo entre 1000 y multiplícalo por los gramos usados.
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Suma electricidad y materiales
Incluye el consumo eléctrico, el embalaje, la pintura, el pegamento, los tornillos y el acabado.
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Valora tu trabajo
Añade el tiempo dedicado a preparar, quitar soportes, lijar, pintar, embalar y atender al cliente.
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Reserva para mantenimiento
Aparta una parte para el desgaste, las piezas de repuesto y el cuidado de la impresora.
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Fija el precio de venta
Aplica tu estrategia de margen solo cuando conozcas el coste total.
1. Filamento
Convierte el precio del kilo en coste por gramo
Si un kilo cuesta 20,00 €, cada gramo cuesta 0,02 €. Una pieza de 80 gramos consume 1,60 € de filamento.
La fórmula es: coste del filamento = (precio del kilo ÷ 1000) × gramos usados. En piezas con más de un color o material, calcula cada filamento por separado y suma los resultados.
2. Producción
Incluye lo que no se ve en el peso de la pieza
La impresora consume electricidad durante varias horas. También hay mermas, pruebas, soportes, embalaje y materiales de acabado.
Estos importes pueden parecer pequeños por separado, pero marcan la diferencia cuando se acumulan en muchos pedidos.
3. Trabajo
Tu tiempo también forma parte del producto
Preparar el archivo, vigilar el inicio de la impresión, quitar soportes, montar, limpiar y hablar con el cliente son tareas del pedido.
Define un valor de mano de obra acorde con el tiempo que realmente dedicas.
4. Venta
Coste y precio de venta no son lo mismo
El coste indica cuánto necesitas recuperar. El precio también debe tener en cuenta el beneficio, el riesgo de fallo, los impuestos, los descuentos y las comisiones del canal de venta.
Una forma sencilla de empezar es: precio sugerido = coste total × multiplicador. Por ejemplo, si el coste total es de 25,00 € y eliges un multiplicador de 2, el precio sugerido será de 50,00 € antes de añadir las comisiones y el envío que tu negocio decida asumir.
Para fijar el precio de la impresión 3D, usa un multiplicador como punto de partida, pero compara el resultado con el valor que percibe el cliente y con la realidad del mercado.
Hoja de cálculo y software online usan los mismos costes de forma distinta
Una hoja de cálculo de precios puede organizar tus primeros productos, siempre que mantengas al día las fórmulas y los precios de los materiales.
Cuando los pedidos, el inventario y los costes acaban repartidos en varias pestañas, Gestor 3D reduce las actualizaciones manuales al mantener los precios conectados con el resto de tu negocio.
No hay un margen único para todos. Depende del tipo de pieza, la dificultad, la competencia, el riesgo de fallo, el canal de venta y el posicionamiento de tu negocio.
¿Tengo que cobrar todo el tiempo de impresión como mano de obra?
El tiempo de máquina se refleja sobre todo en el consumo eléctrico, el desgaste y la capacidad ocupada. La mano de obra debe representar el tiempo que realmente trabajas en el pedido.
¿Cómo tengo en cuenta una impresión que puede fallar?
Usa datos reales de tu taller para reservar un margen de seguridad. Cuanto más difícil y arriesgada sea la pieza, mayor puede ser esa reserva.